- ¿Ya se ha fijado en ti?
- No, lo que pasa con el amor es que las parejas solo se juntan al final.
- Por supuesto.
Daniel y Sam (Love Actually)
***
“Whenever I get gloomy with the state of the Word, I think about the arrivals gate at Heathrow airport. General opinion makes out that we live in a world of hatred and greed but I don’t see that. Seems to me that love is everywhere. Often it’s not particularly dignified or newsworthy but it’s always there. Fathers and sons, mothers and daughters, husbands and wives, boyfriends, girlfriends, old friends. When the planes hit the Twin Towers, none of the phone calls from people on board were messages of hate or revenge, they were all messages of love. If you look for it, I’ve got a sneaky feeling you’ll find that love actually is all around.”
Siempre que me siento pesimista por cómo está el mundo, pienso en la puerta de llegadas del aeropuerto de Heathrow. La opinión general da a entender que vivimos en un mundo de odio y egoísmo, pero yo no lo entiendo así. A mí me parece que el amor está en todas partes. A menudo no es especialmente interesante ni tiene atención periodística, pero siempre está ahí. Padres e hijos, madres e hijas, maridos y esposas, novios, novias, viejos amigos... Cuando los destruyeron las Torres Gemelas, ninguna de las llamadas telefónicas de los que estaban a bordo de los aviones fue de odio y venganza. Todas fueron mensajes de amor. Si lo buscáis, tengo la extraña sensación de que descubriríais que el amor en realidad, está en todas partes.
Esto es tan cierto como que tarde o temprano las mentiras de un mentiroso se volverán contra él/ella. O que la última cucharada de helado es la más rica. O que sin Xavi el juego parece más difícil y pesado. Lo que pasa es que no todo el mundo se da cuenta. Porque no son capaces de apreciar los más mínimos detalles. Y creedme, hay muchos de esos detalles. Si estáis entre los que sí, sentíos afortunados porque podéis saber qué es ser feliz más a menudo.
Love Actually
Siempre que me siento pesimista por cómo está el mundo, pienso en la puerta de llegadas del aeropuerto de Heathrow. La opinión general da a entender que vivimos en un mundo de odio y egoísmo, pero yo no lo entiendo así. A mí me parece que el amor está en todas partes. A menudo no es especialmente interesante ni tiene atención periodística, pero siempre está ahí. Padres e hijos, madres e hijas, maridos y esposas, novios, novias, viejos amigos... Cuando los destruyeron las Torres Gemelas, ninguna de las llamadas telefónicas de los que estaban a bordo de los aviones fue de odio y venganza. Todas fueron mensajes de amor. Si lo buscáis, tengo la extraña sensación de que descubriríais que el amor en realidad, está en todas partes.
Esto es tan cierto como que tarde o temprano las mentiras de un mentiroso se volverán contra él/ella. O que la última cucharada de helado es la más rica. O que sin Xavi el juego parece más difícil y pesado. Lo que pasa es que no todo el mundo se da cuenta. Porque no son capaces de apreciar los más mínimos detalles. Y creedme, hay muchos de esos detalles. Si estáis entre los que sí, sentíos afortunados porque podéis saber qué es ser feliz más a menudo.
***
En otro orden de cosas; está claro que cada uno ve las cosas de una manera. Lo que para unos puede ser signo de desconfianza o desprecio, para otros puede ser un intento de comprensión. No tomar parte puede ser por querer entender a un lado y a otro. Tratar de ponerse en las distintas situaciones; para no apresurarse a pensar mal de alguien o a culparlo.
Ojo, sin drama y sin alusión.
Ojo, sin drama y sin alusión.
1 comentarios:
Me encanta Love Actually... no sé cuantas veces la habré visto. Y siempre me produce ternura, y me dibuja una sonrisa.
Sobre el último párrafo, decir que sí... que eso está bien pero que es inevitable ponerse de un lado, y aunque quieras entender la otra parte... si no hay por donde cogerla pues como que no.
No sé si me explico
Publicar un comentario en la entrada