Mientras escuchaba un partido del Barça he tenido una especie de flash. Un cuaderno a modo de diario que tenía con otra amiga. Para mi suerte, lo conservo y he releído algunas partes. Yo terminaba todos mis escritos con un “Visca el Barça”. Era el año 2003, mi amiga y yo tendríamos 13 años, Puyol era segundo capitán; Xavi todavía no era el director, Iniesta y Messi apenas habían debutado en el primer equipo y Busquets y Pedro, más Pedrito por entonces, seguramente serían los mejores de sus respectivos equipos regionales. Uno de mis escritos me ha hecho bastante gracia, ahí se nota que era bastante seguidora de Puyol. Transcribirlo, sinceramente, me da vergüenza así que lo resumiré diciendo que, al parecer, me sentía desolada porque iba a estar 4 semanas sin jugar por una lesión.
Pero desde antes de eso, ya recuerdo ser del Barça. Cuando me preguntan que por qué, la respuesta es que, en parte por herencia de mi padre, y en parte también porque yo lo decidí así. Lo decidí con 10 u 11 años y como por aquel entonces el Barça iba mal y todo el mundo era del Madrid, sin lugar a dudas yo debía ser seguidora del Barça; tenía que ganar. Además, yo a ese tío, a Puyol, lo veía muy fuerte, yo sabía que ese tío podía.
También tengo algún recuerdo del fútbol en general. Estaba en la casa antigua de mi abuela y debía tener 6 años. Esa noche iba a dormir con mi tío, no sé por qué o sí, porque no cabríamos, en un colchón en el suelo del salón. Resulta que televisaban un partido y él lo quería ver. Yo sabía que había algo llamado fútbol pero no le daba mayor importancia. Recuerdo que, inocentemente, pregunté a mi tío: “Tito, si es invierno, ¿por qué los pobres jugadores llevan manga corta y pantalón corto?” Pensaría yo que se limitaban a pasear por el campo o algo así…El caso es que yo iba a dormir pero él quería ver el partido; no me importó en absoluto porque escuchar la narración del partido con los ojos cerrados me resultaba muy agradable.
Años después, recuerdo ir a casa de mis tíos y primos (al horno en el pueblo) y encontrar a mi tío y primo como locos viendo la tele. Solíamos ir en sábado o domingo; así que ellos lo que seguían entusiasmados era el fútbol. Como nos reuníamos todos en el salón no dejábamos que lo vieran a gusto. Tenían puesta la radio a la vez, por supuesto, y mi primo, además, se ponía unos auriculares inalámbricos para la tele. Ver a mis padres, tía, prima (y a menudo, seguro que más gente) hablar entre ellos y a mi tío y primo como aislados pendientes del partido me llamaba mucho la atención. Siempre me produjo fascinación el fútbol como algo que podía atrapar tanto a la gente.
El primer mundial que recuerdo es el de 2002, el de Korea y Japón. Fue terminando ya el curso y recuerdo que, en mi instituto, no sabíamos cómo hacer para largarnos y ver el partido. Uno de los días era durante la mañana; convencimos al profesor de turno, nos saltamos la clase y estuvimos por el patio escuchándolo. Otro de los partidos fue a la hora ya casi de salir…total, que resolvimos irnos tranquilamente. Con unas chicas, estuve en casa de una de ellas viéndolo. El día de los cuartos ya estuve en mi casa. Espero no estar inventándomelo; pero yo recuerdo verlo por la mañana temprano con mi padre. Cuando llegamos a los penaltis (llegamos porque en estas cosas siempre nos incluimos), mi padre no pudo con los nervios y no quiso verlo (se salió al balcón; siempre le pasa esto en los grandes partidos). Yo me quedé en el sofá casi sin pestañear. Creo que fue Joaquín el último en chutar y falló. Me pareció muy injusto y lloré.
Del mundial de Alemania, no sé por qué, no tengo muchos recuerdos. Lo pasé un poco por alto. Estaba en 1º de bachillerato; yo estaba a otras cosas.
Lo siguiente ya es la Eurocopa de 2008. Ahí ya estaba yo en Madrid, y lo que montaron en Colón con Cuatro me pareció una locura (en el buen sentido, claro). Otra vez tocó a final de curso. No recuerdo muy bien qué partido fue, pero al día siguiente yo tenía examen. Estaba estudiando en la habitación en el piso de arriba y desde el piso de abajo oía a las niñas jalear. Llegó un momento en el que dije “vengahastaluego” y bajé. La final la viví (o sobreviví) allí en Colón. Yo no supe lo que significaba haber ganado hasta el día en que los jugadores volvieron a España y, también a Colón. Cuando vi unos portaaviones sobrevolando y dibujando banderas españolas pensé “esto debe ser muy grande”.
¿Y el Mundial de este verano? Aquí en Jaén, en lo que se convirtió durante el partido y después cuando el árbitro pitó. Madrid al día siguiente. ¿Cuándo se ha visto a tantísima gente con banderas españolas? No tengo palabras para describir eso; a mí eso ya me supera. ¿Tantos millones de personas que sienten y comparten la misma alegría? Que habrá ahí para que una misma cosa emocione a tantísima gente en el mismo momento. Qué tendrá. A mí eso es lo que me fascina.
***
Diría que, de largo, la entrada más extensa. Pero es que nunca sé muy bien cuándo cortar, qué dejar y qué no.
3 comentarios:
Fíjate que a mi nunca me ha gustado el fútbol porque veía a la gente ponerse demasiado violenta.
En casa de mi madre, la más fanática es mi tía Cati (la más alta de las que conociste) Y en casa de mi padre, bueno, a mi abuelo el adorable le gusta bastante, pero lo de su mujer ya era excesivo. Imagínate a una señora mayor que pone un póster de la plantilla del Real Madrid en su sala de estar xDDD No pegaba nada. Siempre recuerdo que cuando empezaba Casillas, ella decía que ese chico tenía madera.
Por cierto, off topic, ¿te llegué a decir que la madre de mi abuelo se llamaba Carmen García? Es que de vez en cuando me acuerdo y luego no sé si te lo he contado, y mira que me preguntas mucho por él.
Un besito enorme!!
PD: me piden que verifique "Clash", y justo esta tarde estuve escuchando The Clash. Ahí lo dejo
Tía, casi ocupa más mi comentario que tu entrada...
Siempre te comento lo que me gusta de tu entrada, pero veo que no comento! Y eso no puede ser... tengo que dejar mi huella aquí siempre, o casi siempre por lo menos.
Bueno, destacar ese "yo sabía que ese tío podía." Ya te lo comenté, pero es que me encanta.
Muy curiosa la historia de cómo empezó todo esto de tu fútbol, yo la verdad que no lo recuerdo... y eso que de pequeña era MUY futbolera. Recuerdo que (era del Madrid, por supuesto) y me encantaba Zamorano, jajajajaja
La verdad es que es increíble las masas que mueve y la gente que une esto del deporte ;)
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