Espejos y Abismos

Esta mañana he leído en El País que Diego Latorre, ex jugador del Boca y el Tenerife, dijo una vez que los entrenadores, por orgullo, son muy reacios a modificar los hábitos que les han brindado prestigio y seguridad profesional. Lo dijo poéticamente: "No rompen nunca el espejo". Supongo yo que esa idea podrá extenderse y no sólo aplicarse a los entrenadores.
Pues bien, yo soy más de romper espejos muy a menudo. Porque entiendo que, en el que me estoy mirando, no me gusta el reflejo. Pero no parece que eso funcione.

Y luego está lo que dice @LuisValenciano sobre los abismos. El abismo de cada uno. Yo creo conocer el mío, o al menos uno de los míos. Últimamente entro mucho en él. Al principio me cuesta, pero luego me voy adaptando. Y cuando salgo, salgo más fuerte. Pero no salgo con una solución. Lo que, en conclusión, no sé si es bueno o malo. Y pregunto; ¿puede ser que haya algo en ese abismo que te atraiga y te llame?

2 comentarios:

MªÁngeles dijo...

Los abismos personales son tremendamente devastadores!

PD: soy M.Ángeles! he creado un nuevo blog, a ver lo que da de sí...

MªÁngeles dijo...

bueno, pone mi nombre de todas formas.... jaja